INDIA FOREVER
Esto se acaba aquí pero me imagino que volveremos. Este país es difícil de explicar en unas lineas de papel, encestaría muchas para hacerlo, pero las sensaciones vividas creo que no hay palabras suficientes para explicarlas.
Ahora que vamos viajando en nuestro ultimo tren en India, nos vienen a la memoria recuerdos llenos de alegría y pena. Hemos compartido largos viajes desde con ingenieros, profesores, estudiantes, maquinistas, carpinteros...hasta todo tipo de gente que se colaba en el tren por no poder pagarlo y se hacia un hueco en el asiento, con los que lo hemos pasado en grande intercambiando opiniones de nuestras vidas.
También el tren deja en nuestra memoria momentos duros, de niños pidiendo desesperados o a los que pasan por el pasillo abarrotado, ciegos, mutilados, leprosos...Y es que esto es lo que tiene viajar en sleeper class en India, muchos contrastes en un solo vagón.
Me gustaría mencionar a todo tipo de vendedores ambulantes que se ganan la vida en el tren; vendedores de comida, bebida, de bolígrafos, juguetes, el que hace subastas con sabanas, saris...o el divertido y cara dura travesti que das unas palmas y todos los Indus le dan dinero a cambio de que no les heche una maldición.
EL TRAVESTI SE LO QUERIA COMER
Hemos encontrado en el camino a gente de todo tipo, en las montanas, haciendo un pequeño treking pasando por una aldea, que no era turística, nuestra presencia reflejaba en sus caras entusiasmo y sorpresa por ser la primera vez o una de las pocas que los niños habían visto o tocado a un extranjero.
Nombrar en especial a gente que sin nada a cambio, nos a ayudado e incluso nos a dado cobijo bajo sus techos, algo difícil de imaginar en la vida de occidente.
Y es que son tantas lecciones sobre solidaridad, humanidad y companerismo que nos han dado estas gentes, que por eso creo que nunca olvidaremos momentos tan maravillosos vividos.
Tampoco todo ha sido de color de rosa, hemos tenido que pasar por momentos de autentica desaparición y casi llegar a desquiciarnos con algunas personas, que por ejemplo nos querían hacer pagar el doble o el triple, simplemente por ser extranjeros, pero bueno como dice el refrán; ave de paso cañonazo. Y es que para muchos de ellos solo somos un billete con patas.
Mencionar también las facilidades y las miles de opciones que da la India, para viajar y alojarse por cualquier rincón del país, pudiendo elegir lo que uno quiera, desde el lujo supremo hasta lo mas sencillo.
Y como pasar por alto la religión induista que tan arraigada llevan y el maldito sistema de castas que todavía sigue funcionando como hace cientos de anos atrás. Es indignante saber que si naces en una casta baja, ya no podrás cambiarlo el resto de tu vida y te tocara sobrevivir trabajando o mendigando en lo que hacia tu padre y lo hará tu hijo, mientras los bramanes (casta superior), no deben mover un dedo por trabajar.
Creo que un país como India, en el que supuestamente tantas ayudas se reciben, estén los cuatro de siempre aprovechándose de ellas y enriqueciéndose sin escrúpulos mientras que muchos millones de personas malviven o se mueren las calles. Pero esto es muy largo y difícil de cambiar.
Aunque nos toca irnos ya de India, en nuestros corazones siempre estara presente.